Rueda de emociones

Rueda de emociones

Amplía tu vocabulario emocional y los matices.

¿Cuántas veces, al preguntar “cómo estás”, respondemos con un simple “bien” o “mal”?
La mayoría de nosotros aprendimos a resumir lo que sentimos en palabras muy básicas, casi automáticas. Pero las emociones no funcionan en blanco y negro: son un arcoíris de matices. Y lo que muchas veces llamamos “estar mal” puede ser tristeza, frustración, desilusión, cansancio o soledad.

La Rueda de las emociones nace justamente para eso: para enseñarnos a ponerle nombre a lo que sentimos. Porque no es lo mismo decir “estoy mal” que poder reconocer “me siento frustrado porque no salió como esperaba”. En el primer caso, la emoción te arrastra; en el segundo, te das cuenta de qué pasa y tienes más margen para actuar.


🌱 ¿Por qué es importante ampliar tu vocabulario emocional?

Cuando no sabemos nombrar lo que sentimos, solemos quedarnos atrapados en una nebulosa. Esa falta de precisión genera más ansiedad, porque el malestar se siente enorme y difuso.
En cambio, cuando logras identificarlo con claridad, el simple acto de nombrar ya se convierte en un primer paso de regulación.

👉 No es lo mismo decir “tengo miedo” que reconocer “siento inseguridad porque me enfrento a algo nuevo”.
👉 No es lo mismo “estoy triste” que “me siento melancólico al recordar algo que perdí”.

Nombrar con precisión no cambia lo que sientes de inmediato, pero te ayuda a ver con detalle y tomar decisiones más conscientes.


🎡 ¿Cómo usar la rueda de las emociones?

La rueda está dividida en varios niveles:

  1. Emociones básicas: alegría, tristeza, miedo, enfado, sorpresa y calma.
  2. Matices intermedios: cada emoción se ramifica en diferentes tonalidades.
  3. Emociones más específicas: en la periferia aparecen palabras que afinan todavía más lo que sientes.

💡 Ejemplo práctico:

  • Empiezas reconociendo que estás “triste”.
  • Al mirar la rueda, descubres que lo que sientes es más bien “nostalgia”.
  • Esa diferencia cambia tu manera de afrontarlo: la nostalgia invita a recordar con ternura, no a hundirse en la pena.

🧩 Ejercicio de check-in con la rueda

  1. Haz una pausa de 2 minutos. Respira y escucha tu cuerpo.
  2. Mira la rueda y señala la emoción básica que más resuene contigo.
  3. Refina: avanza hacia el siguiente nivel hasta encontrar la palabra que realmente describe tu estado.
  4. Escríbela en un papel o en tu diario.
  5. Pregúntate: ¿qué necesito ahora que siento esto?

🔎 ¿Por qué funciona?

La rueda funciona porque nombrar es reconocer.
Al ampliar tu vocabulario emocional:

  • Ganas claridad sobre lo que sientes.
  • Dejas de juzgarte con etiquetas vagas como “estoy mal”.
  • Encuentras matices que te permiten responder mejor a tus necesidades.
  • Desarrollas empatía: al conocer tus propias emociones, entiendes también mejor las de los demás.

De hecho, muchos psicólogos y terapeutas usan esta herramienta porque ayuda a desbloquear conversaciones emocionales que parecían imposibles de iniciar.


La próxima vez que te sientas atrapado en un “no sé qué me pasa”, usa la rueda. Descubrirás que dentro de ti habita mucho más que un simple “bien” o “mal”.

👉 Descarga la Rueda de las emociones e imprímela para tenerla siempre a mano. Guárdala en tu cuaderno, en tu escritorio o incluso en la nevera: será tu recordatorio de que sentir es un lenguaje que merece ser aprendido.


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