Reescribe el autosaboteo con frases puente.
Todos tenemos una voz dentro.
A veces es alentadora, pero otras se convierte en un juez implacable que no perdona errores. Esa voz crítica puede sonar como:
- “No eres suficiente.”
- “Siempre lo haces mal.”
- “Nunca vas a lograrlo.”
El problema no es tener esa voz —todos la tenemos—, sino creer que siempre tiene razón. El diálogo interno crítico no busca motivarnos: busca protegernos del fracaso… pero lo hace a base de sabotear nuestra confianza.
La buena noticia es que podemos transformar esa voz. No se trata de silenciarla a la fuerza, sino de convertirla en un aliado, aprendiendo a usar frases puente: respuestas intermedias que nos ayudan a pasar de la autocrítica al autocuidado.
🌱 ¿Qué son las frases puente?
Son mensajes simples que no niegan la emoción, pero abren una puerta hacia un tono más compasivo.
👉 Ejemplo:
- Voz crítica: “Nunca haces nada bien.”
- Frase puente: “Estoy aprendiendo. No tiene que salirme perfecto a la primera.”
👉 Otro ejemplo:
- Voz crítica: “No vales para esto.”
- Frase puente: “Quizá ahora me cuesta, pero cada paso es parte del proceso.”
La idea no es saltar de golpe de la autocrítica al optimismo extremo, sino avanzar poco a poco hacia un tono interno que te apoye en lugar de hundirte.
🧩 Ejercicio práctico
- Escucha tu crítico interno. Anota una frase típica que sueles decirte cuando te equivocas.
- Detén el juicio automático. Respira y recuerda: “No soy mi voz crítica. Solo es un pensamiento.”
- Crea tu frase puente. Responde con una frase que combine realismo y compasión.
- Repite la nueva versión. Cuanto más practiques, más natural será que tu voz interna se transforme en aliada.
🔎 ¿Por qué funciona?
Porque tu diálogo interno moldea tu autoestima y tu manera de actuar.
Cuando pasas del autosaboteo al acompañamiento, dejas de ser tu peor enemigo y empiezas a ser tu propio aliado.
La voz crítica no desaparece de un día para otro, pero cada frase puente que repites la debilita y fortalece la parte de ti que quiere crecer.
✨ Imagina lo distinto que sería tu camino si, en lugar de criticarte al tropezar, tu primera reacción fuera tenderte la mano. Ese es el cambio que este ejercicio te invita a practicar
📝 Frases puente de ejemplo
Cuando te dices: “Nunca hago nada bien.”
👉 Respóndete: “Estoy aprendiendo, y cada intento cuenta.”
Cuando te dices: “Soy un desastre.”
👉 Respóndete: “Tengo días complicados, pero eso no define mi valor.”
Cuando te dices: “No valgo para esto.”
👉 Respóndete: “Quizá ahora me cuesta, pero puedo mejorar con práctica.”
Cuando te dices: “Siempre fracaso.”
👉 Respóndete: “Cada tropiezo me enseña algo que me acerca más a lograrlo.”
Cuando te dices: “No debería sentir esto.”
👉 Respóndete: “Es humano sentirlo. Lo importante es qué hago con ello.”
Cuando te dices: “Estoy solo.”
👉 Respóndete: “Ahora mismo me siento así, pero no significa que lo esté para siempre.”
✨ Estas frases puente no son autoengaños, son recordatorios amables que abren espacio para la compasión y evitan que el crítico interno tenga la última palabra.


Deja una respuesta