Matriz Energía × Impacto.

Matriz Energía × Impacto.

Prioriza según tu estado real, no la culpa.


🌱 El error de organizarse solo con “tengo que”

¿Cuántas veces has terminado haciendo lo urgente, lo pequeño, lo que grita más fuerte… en lugar de lo que realmente importa?
La culpa nos empuja a llenar la lista de pendientes sin descanso. Pero la culpa no sabe nada de nuestro cuerpo ni de nuestro momento vital: solo exige.

El problema de trabajar desde la culpa es que acabamos agotados y, aún así, con la sensación de no haber hecho lo suficiente.
La clave no está en hacer más, sino en hacer mejor: elegir qué merece tu energía según el impacto que de verdad tendrá en tu vida o tu proyecto.


🧩 Cómo funciona la matriz Energía × Impacto

Imagina un cuadrante con dos ejes:

  • Eje vertical: Energía. Alta o baja, según cómo te encuentres hoy.
  • Eje horizontal: Impacto. Alto o bajo, según el resultado que esa tarea genera en tu vida/proyecto.

Con esto, tienes 4 escenarios:

  1. Alta energía + Alto impacto → Aquí está tu foco.
    Escribe, crea, resuelve lo importante. Estas son las tareas que de verdad mueven la aguja.
  2. Alta energía + Bajo impacto → Hazlo ligero.
    Ordena, responde correos, adelanta cosas pequeñas. Aprovechas tu buen estado, pero sin gastar tu mejor momento en lo trivial.
  3. Baja energía + Alto impacto → Simplifica o fragmenta.
    Si no puedes con todo, divídelo en micro-tareas. Aunque tu avance sea pequeño, seguirá siendo valioso.
  4. Baja energía + Bajo impacto → Descansa o suelta.
    Aquí entra lo que puedes posponer, delegar o incluso eliminar. No todo merece tu tiempo.

🌱 Ejemplo práctico

Un día despiertas con mucha claridad mental. Esa es tu energía alta.

  • En lugar de gastarla contestando mensajes, la aplicas a redactar un capítulo de tu libro (alto impacto).
  • Si trabajas en oficina, puede ser preparar una presentación clave o resolver una tarea creativa que requiere concentración.
  • Si estás estudiando, usarías ese momento para repasar un tema complejo o hacer un examen de práctica.

Otro día estás cansado.

  • Quizá no puedes con algo grande, pero sí ordenar tu espacio de trabajo o responder dos correos pendientes (impacto bajo, energía baja).
  • También podrías actualizar tu agenda, hacer llamadas logísticas o tareas automáticas que no requieren tanta atención.
  • Si estás en casa, doblar ropa o preparar comida simple puede ser más realista que intentar un proyecto nuevo.

Cuando la energía está alta pero la tarea tiene poco impacto.

  • Puedes aprovechar para hacer limpieza profunda, archivar documentos, reorganizar carpetas digitales.
  • Esto no cambia el rumbo de tu vida, pero al hacerlo en buen estado físico o mental, lo terminas rápido y sin frustración.

Cuando la energía está baja y el impacto es alto.

  • Supongamos que debes entregar un proyecto importante y no tienes fuerzas. En vez de posponerlo, lo divides: hoy escribes el índice o una página, mañana otra parte.
  • Si debes hablar con alguien sobre un tema importante, pero no te sientes con claridad, puedes empezar redactando un borrador de lo que quieres decir.

🔎 Por qué funciona

  • Psicología: reduce la ansiedad porque reemplaza la culpa por criterio.
  • Filosofía: te conecta con el presente, con lo que sí puedes y sí importa aquí y ahora.
  • Práctica: te ayuda a priorizar y no desgastarte en lo trivial.

La matriz no solo te organiza: te valida. Te recuerda que está bien descansar cuando tu energía no alcanza, y que no todo merece ser hecho.


✨ Recuerda

No eres una máquina de tareas.
Tu energía cambia, y eso está bien.
La matriz Energía × Impacto no te pide que lo hagas todo: te enseña a elegir con sabiduría lo que realmente vale hoy.

👉 La próxima vez que tu lista de pendientes te abrume, dibuja el cuadrante y coloca cada tarea. Luego decide desde ahí, no desde la culpa.

🌟 “No todo lo que importa es urgente, y no todo lo urgente importa.”


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