Atraviesa la ola fisiológica con ternura y fuerza.
🌱 La ansiedad no es tu enemiga
Cuando la ansiedad llega, lo hace como un relámpago. De pronto el corazón se acelera, el aire parece corto, la mente se llena de ruido.
Si eres una persona sensible, lo sientes aún más fuerte: tu cuerpo reacciona con intensidad porque está diseñado para percibir más matices, más señales, más emociones.
👉 Pero aquí está la clave: ser sensible no te hace débil, te hace más consciente.
La ansiedad no aparece porque seas frágil, sino porque tu sistema nervioso responde rápido. Y eso, bien acompañado, puede convertirse en una fortaleza.
🧠 Qué ocurre en tu cuerpo
Desde la biología, la ansiedad es la activación del sistema nervioso simpático: tu cuerpo cree que estás en peligro aunque no lo estés.
- El corazón late más fuerte para llevar sangre a los músculos.
- La respiración se acelera para captar oxígeno.
- La mente busca salidas rápidas, aunque no haya nada real que resolver.
La ciencia ha demostrado que este pico de activación dura alrededor de 90 segundos. Si en ese tiempo no lo alimentas con más miedo, empieza a bajar.
Lo que a menudo mantiene la ansiedad es la interpretación: “no debería sentir esto”, “me va a dar algo”.
🧩 El protocolo 90″ + 6′
Fase 1: los primeros 90 segundos (pico de la ola)
- Planta bien los pies en el suelo. Imagina que tienes raíces.
- Respira en 4 y suelta en 6, cinco veces seguidas.
- Repite un ancla: “Esto pasará. Estoy a salvo en este momento.”
👉 Aquí no se trata de eliminar la ansiedad, sino de no luchar contra ella. Sostenerte hasta que la ola empiece a bajar.
Fase 2: los siguientes 6 minutos (descenso de la ola)
- Mueve el cuerpo: camina, estira, sacude brazos. El movimiento ayuda a drenar la activación.
- Activa los sentidos: mira 3 cosas, escucha 2 sonidos, siente 1 contacto físico. Esto te devuelve al presente.
- Respira ya sin contar, con suavidad, dejando que el cuerpo recupere su ritmo.
- Haz algo concreto y sencillo: beber agua, abrir la ventana, escribir una palabra. Un gesto que te recuerde que tú eliges.
🌱 Ejemplo práctico
- En plena reunión, notas que tu respiración se acelera. Te apoyas en el suelo, respiras lento y piensas: “soy más grande que esta ola.”
- Después de esos segundos críticos, te levantas, caminas hasta la ventana, observas el cielo y bebes agua. Ya no es la tormenta inicial: ahora es solo un mar agitado que empieza a calmarse.
💡 Filosofía de la ola
- Estoicismo: no eliges lo que ocurre, pero sí cómo respondes. La ola no depende de ti, tu tabla de surf (tu respiración, tu cuerpo, tu ancla) sí.
- Budismo: todo fenómeno es pasajero. La ola no eres tú, es solo algo que atraviesa tu mar interior.
- Mindfulness: no se trata de luchar, sino de observar y sostener sin juicio.
🌱 Cómo entrenarlo fuera de la crisis
No esperes a la próxima ola para practicar. Haz pequeños entrenamientos:
- 2 veces al día respira con el patrón 4-6 aunque no tengas ansiedad.
- Haz grounding (5 cosas que ves, 4 que escuchas, 3 que sientes) en momentos tranquilos.
- Repite tu mantra elegido en calma, para que te salga automático en la tormenta.
👉 Practicar en paz te prepara para usarlo en crisis.
✨ Recuerda
La ansiedad no es un monstruo. Es solo una ola que parece más grande de lo que es.
No tienes que dejar de ser sensible: esa sensibilidad es tu fuerza. Solo necesitas aprender a transformarla en calma.
👉 90 segundos de sostén. 6 minutos de regulación.
🌟 “No eres la tormenta. Eres el mar que sabe volver a la calma.”


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